Este libro del notable filósofo italiano es una invitación a reflexionar desde una óptica más abarcativa sobre un asunto que para América Latina es casi un lugar común. Agamben sostiene que en el siglo XX hay un hecho paradojal y preocupante en la medida en que pasa inadvertido para la mayoría de los ciudadanos y es que vivimos en un estado de excepción, en el que se suspende el derecho precisamente para garantizar su continuidad e inclusive su existencia. ¿Acaso no es esa nuestra historia rica en dictaduras, imposición de estado de sitio y represión? Desde el punto de vista histórico, es fácil ver en los totalitarismos posteriores a la Primera Guerra Mundial y en las dictaduras esta suspensión del orden jurídico del derecho; sin embargo Agamben extiende provocativamente esta condición-supuestamente provisoria-a las democracias y sostiene que en el siglo XX ha sido una constante que devino en regla, es decir que se ha convertido en una permanente y paradigmática forma de gobierno. La excepción como regla era una tesis que Walter Benjamin admitía como concepto de historia para los oprimidos. Pero Agamben va más allá y sostiene que las democracias occidentales han experimentado este trastocamiento y vulnerado permanentemente los derechos de los ciudadanos dejándolos desnudos, reducidos a mera existencia. Este texto invita a una mirada crítica sobre acontecimientos tan cercanos como la suspensión de derechos civiles por George Bush en Estados Unidos, luego de los atentados de 2001; la invasión a Irak y los prisioneros de Guantánamo; pero también merece ser leído desde una historia más local, la nuestra, marcada por largas ausencias del estado de derecho y la persistencia de gobierno de ipso. Acaso ¿no es eso lo que imponían las dictaduras? Es aconsejable leer a este gran pensador europeo con la mirada puesta en el ámbito nacional y regional, para extraer una posible idea de emancipación.