El filósofo Shunsuke Tsurumi dijo alguna vez: "Si nosotros los orientales guardamos mementos, es sólo a través de la carne, el cuerpo". [...] ¿En qué parte del cuerpo se muestra más el pasado? Diría, primero y principalmente, en el ombligo por supuesto. A decir verdad, no tiene utilidad alguna, pero ¿tiene significado el ombligo, con o sin utilidad? [...] Los japoneses no ven el ombligo de manera basada en las relaciones espaciales, como los [occidentales]. En contraste, los japoneses ponemos el énfasis en el tiempo. El ombligo hace referencia al pasado, a la recurrencia de las cosas. El ombligo es retroceso. Sobre todo, el ombligo es memoria, remembranza, reminiscencia. [...] Una mujer, luego de dar a luz a su bebé, cortaba el cordón umbilical ella misma, y más importante, guardaba una parte. En ese entonces era sólo la cultura de las mujeres que veía con la claridad del testigo directo que el cordón umbilical constituye una conexión al pasado. La hija de aquella mujer que describí en el párrafo anterior, al casarse, llevaba ese mismo fragmento del cordón umbilical propio a su nuevo hogar. Había muchas costumbres así. Justo más allá del ombligo de la niña, se encuentra el vientre de la madre, y más allá del de la madre está el vientre de la abuela, y aun más allá, el de la bisabuela. De esta manera la continuidad de la vida se confirma, al infinito, en dirección hacia el pasado. [...] El memento del cordón umbilical contiene la memoria ininterrumpida de todo el pasado humano.