Marina Denoy - Revista La Nación


-¿Cómo nació el proyecto de crear una editorial? -Es muy difícil dejar de editar. Incluso hay quienes dicen que es un vicio. Yo creo que en mi caso debe tener que ver con la genética. Mi abuelo, cuando vino de España, fundó la librería y editorial El Ateneo, que yo dirigí hasta el año último, cuando se vendió. Y lo llevo en la sangre, marcado. Por eso, ni bien se vendió la empresa empecé las reuniones para proyectar todo esto, que ya está por materializarse en libros. -¿Con qué títulos comienzan? -Empezamos con varias colecciones: la primera se llama La Lengua. Abarca todo el campo de la literatura argentina. El otro lado está enteramente dedicado a ensayos internacionales. También vamos a hacer una colección de teatro, que nos parece que está faltando en el mercado, y una de difusión, con el asesoramiento de José Abadi. Las últimas dos (las más importantes) van a estar dedicadas al arte visual y a la música. Estamos haciendo un libro muy interesante sobre pintura de los años 90. -¿El mercado editorial argentino está en condiciones de recibir un emprendimiento de este tipo? -Realmente, éste no es el mejor año, pero si vas a esperar que llegue el momento... Mi tiempo es éste, y bueno, yo tengo fe y confianza en que vamos a poder satisfacer, aunque sea en parte, los requerimientos del público argentino, que es muy exigente. -¿Qué demandan los lectores argentinos? -A mí me parece que el lector argentino es muy selectivo. Se ve claramente en la Feria del Libro Es impresionante la cantidad de gente que va, mira una cosa, mira la otra. Bueno, lógicamente, también hay gente que no es tan selectiva. Pero yo recuerdo haber visto en la librería cómo la gente pregunta y no se satisface con cualquier cosa. -¿Cómo sos como lectora? -A mi me encanta la literatura. Bueno, todos hemos tenido que estudiar con libros, y hay libros maravillosos de ciencia y técnica, pero si tengo que elegir me quedo con la literatura. Me encanta Thomas Mann, La montaña mágica; Vargas Llosa. -Lo llevás en la sangre, pero, ¿qué es lo que más te gusta de editar libros? -Trabajar en una editorial es la cosa más linda, porque todo pasa por la letra impresa. Cada libro que empezás es una sorpresa. Los autores pueden enseñarte, hacerte pensar o deleitarte. Cada libro es un mundo, por eso estoy tan entusiasmada. -¿Para qué tipo de lectores están trabajando? -Para todo aquel que esté interesado en las letras. Fundamentalmente, queremos obras que perduren. Queremos que sean obras de calidad, aunque sean pequeñas. Ponemos el acento en la calidad del libro como objeto, pero también en la calidad de los contenidos.